Aecoc cifró en un 50 % el pico veraniego del reparto al horeca

La Asociación Española de Codificación Comercial (Aecoc) difundió el 5 de agosto de 2026 un análisis que situó entre el 40 % y el 50 % el aumento de la demanda logística del canal horeca —hostelería, restauración y cafeterías— durante los meses de verano en España. El mismo trabajo calculó que los tiempos de reparto se alargaron entre un 25 % y un 30 % en las principales ciudades turísticas: la población flotante multiplicó los pedidos sin que creciera el espacio disponible para carga y descarga.

Las cifras del desajuste

Aecoc partió del peso que la hostelería ya tenía en el reparto urbano antes del verano: el 28 % de la distribución urbana de mercancías en España. Esa proporción subió hasta el 40 % en las localidades costeras y de fuerte afluencia de visitantes, que son precisamente las que concentraron el pico estacional.

El desajuste se explicó por la población servida, no por un cambio en los hábitos de consumo. La asociación citó el caso de Benidorm, cuyos cerca de 72.000 habitantes censados se acercaron a las 222.000 personas en los picos del verano de 2026 al sumarse unos 150.000 residentes temporales. A esa presión se añadió la previsión de crecimiento turístico manejada para el ejercicio: un 2,5 % más de visitantes y un 6,3 % más de gasto.

La infraestructura de reparto, en cambio, no se movió. El estudio La Ciudad Tipo Española, de la propia Aecoc, contabilizó en Córdoba una sola plaza de carga y descarga por cada cinco establecimientos de restauración. «La hostelería concentra una parte muy relevante de la actividad de distribución urbana», señaló José Carlos Espeso, gerente de Movilidad y Distribución Urbana de Aecoc.

Ventanas de entrega más estrechas

Las restricciones municipales agravaron el cuello de botella durante el verano de 2026. En varios cascos históricos las entregas quedaron limitadas a franjas matinales de tres o cuatro horas, con accesos restringidos y alteraciones de tráfico añadidas en los municipios con más presión turística, entre ellos Benidorm, Málaga y Córdoba. El resultado fue una ventana operativa más corta para un volumen de mercancía mayor.

Frente a ello, Aecoc reclamó una coordinación más estrecha entre administraciones, distribuidores y operadores logísticos, planificación anticipada de los picos de demanda, intercambio de información entre las partes y adaptación de los modelos de reparto a la estacionalidad.

Efectos sobre la operativa de almacén

El cuello de botella descrito por Aecoc no se resolvió en la calle, sino aguas arriba. Cuando la ventana de entrega se comprime a una franja matinal, la preparación de pedidos se desplaza a la tarde y la noche anteriores, y el orden de carga del camión deja de ser un detalle: determina si la ruta cabe o no en el horario permitido. Es el punto donde la operativa de almacén se acopla a la planificación del transporte, que en las flotas que reparten a hostelería recae en un sistema de gestión del transporte (TMS).

El patrón, además, fue previsible. Las zonas afectadas y las semanas de pico se conocían con meses de antelación, lo que situó el margen de mejora en el dimensionamiento de turnos y de olas de preparación, y no en la reacción del día a día.

Fuente

Aecoc, análisis sobre la distribución urbana en el canal horeca y estudio La Ciudad Tipo Española, difundidos el 5 de agosto de 2026. Recogido por Cadena de Suministro y por InfoHoreca el 5 de agosto de 2026.