La trazabilidad es la capacidad de reconstruir el histórico completo de un producto —origen, lote, ubicaciones por las que ha pasado, movimientos y destino— en cualquier momento de su ciclo de vida en el almacén. Se apoya en la identificación única de cada unidad o lote mediante código de barras, RFID u otro sistema, y en el registro de cada movimiento en el sistema de gestión.
Es especialmente crítica en sectores regulados como alimentación o farmacia, donde ante una alerta sanitaria hay que poder identificar de forma inmediata qué lotes concretos se vieron afectados y a qué clientes se enviaron, sin necesidad de revisar todo el stock.