La recepción de mercancía es el proceso logístico mediante el cual un almacén recibe físicamente los productos enviados por un proveedor o planta de fabricación, verifica que la cantidad y el estado coincidan con el albarán o pedido de compra, y los registra en el sistema de gestión de almacén (SGA) para su posterior ubicación. Incluye la descarga en el muelle, el control de calidad, el cotejo documental y, en algunos casos, el etiquetado o reetiquetado antes de mover la mercancía a su ubicación definitiva. Es el punto de entrada de la trazabilidad: cualquier error aquí (cantidades mal contadas, referencias equivocadas) se arrastra al resto del proceso.