El dimensionamiento de almacén es el cálculo de la superficie, altura y capacidad de almacenaje que necesita una instalación a partir de variables como el volumen de stock previsto, la rotación de referencias, el tipo de unidad de carga y los picos de actividad estacionales. El resultado determina, entre otras cosas, el número de ubicaciones de estantería necesarias, la altura útil del edificio y si conviene añadir una entreplanta o un almacén automático para aprovechar mejor el volumen disponible.
Un dimensionamiento por defecto obliga a ampliar o alquilar espacio externo poco después de la apertura; uno sobredimensionado inmoviliza capital en superficie que no se llega a usar.