El coste unitario de almacenamiento es el gasto que supone guardar una unidad de producto durante un período determinado, incluyendo el espacio, el personal, los equipos y el mantenimiento del almacén. Se calcula dividiendo el coste total de operación del almacén entre el número de unidades almacenadas en ese período, y sirve para valorar si mantener cierto inventario resulta rentable.