Un almacén automático es una instalación en la que el movimiento, almacenaje y extracción de la mercancía se realiza mediante equipos automatizados, típicamente transelevadores que se desplazan por pasillos muy estrechos entre estanterías de gran altura, sin intervención directa de operarios dentro del pasillo. El personal trabaja solo en los puntos de entrada y salida, donde recibe o prepara los palets o cajas que el sistema le entrega.
Frente a un almacén convencional, permite aprovechar alturas mucho mayores y reduce errores de ubicación, a cambio de una inversión inicial más alta y menor flexibilidad ante cambios de formato de carga.