El flujo logístico es la secuencia completa de movimientos que sigue la mercancía desde el proveedor hasta el cliente final, incluyendo transporte, almacenaje intermedio, procesos internos del almacén y distribución. Describe el recorrido de extremo a extremo, no una operación concreta dentro de él.
Al diseñar o auditar un almacén se analiza el flujo logístico para detectar cuellos de botella, rupturas de carga innecesarias o tramos donde el producto permanece parado sin aportar valor, ya sea dentro de las instalaciones o entre distintos nodos de la cadena.