La gestión de devoluciones es el proceso operativo concreto de recepcionar, inspeccionar y resolver el destino de cada producto que un cliente devuelve, dentro del marco más amplio de la logística inversa. Cubre la recepción física en el almacén, el chequeo del estado del artículo frente al motivo declarado de devolución, la reintegración a stock vendible, el envío a reacondicionamiento o la baja definitiva.
Un proceso de devoluciones lento o mal definido bloquea stock en zonas de cuarentena y distorsiona el inventario disponible, por lo que suele tener SLAs propios de tiempo de resolución independientes de los del resto del almacén.