El kitting es el proceso de agrupar varios componentes o productos individuales, cada uno con su propia referencia, en un único conjunto o kit que se gestiona y se vende bajo una referencia propia. El montaje puede hacerse por encargo, a medida que llega el pedido, o por anticipado contra stock cuando la combinación es muy habitual. Se diferencia del resto de la preparación de pedidos en que añade una operación de ensamblaje ligero antes del packing: por ejemplo, montar un pack promocional con varios productos distintos o preparar un lote de piezas de recambio para una instalación.