El almacenamiento ordenado (o de ubicación fija) es un sistema de gestión de ubicaciones en el que cada referencia tiene asignado siempre el mismo hueco o zona de la estantería, con independencia de si en ese momento hay stock o no. Esto permite que los operarios memoricen con el tiempo dónde está cada producto y facilita el conteo visual del stock, incluso sin depender de un sistema informático.
Su principal desventaja frente al almacenamiento caótico es que desperdicia espacio, porque hay que reservar hueco suficiente para el stock máximo de cada referencia aunque la mayor parte del tiempo esté a media ocupación.